20 de febrero: Día Mundial de la Justicia Social

22/Feb/2016

20 de febrero: Día Mundial de la Justicia Social

La
justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y
próspera, dentro y entre las naciones. Defendemos los principios de justicia
social cuando promovemos la igualdad de género o los derechos de los pueblos
indígenas y de los migrantes. Promovemos la justicia social cuando eliminamos
las barreras que enfrentan las personas por motivos de género, edad, raza,
etnia, religión, cultura o discapacidad.
Para
las Naciones Unidas, la búsqueda de la justicia social para todos es el núcleo
de nuestra misión global para promover el desarrollo y la dignidad humana. La
adopción por la Organización Internacional del Trabajo de la Declaración de la
Organización Internacional del Trabajo sobre la justicia social para una
globalización equitativa es sólo un ejemplo reciente del compromiso del sistema
de las Naciones Unidas para la justicia social. La Declaración se centra en
garantizar resultados equitativos para todos a través del empleo, la protección
social, el diálogo social, y los principios y derechos fundamentales en el
trabajo.
La
Asamblea General proclamó el 20 de febrero Día Mundial de la Justicia Social en
2007 (A/RES/62/10 Documento PDF), al invitar a los Estados Miembros a dedicar
este día especial a promover, a nivel nacional, actividades concretas que se
ajusten a los objetivos y las metas de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Social y el vigésimo cuarto período extraordinario de sesiones de la Asamblea
General.
La
celebración del Día Mundial de la Justicia Social debe apoyar la labor de la
comunidad internacional encaminada a erradicar la pobreza y promover el empleo
pleno y el trabajo decente, la igualdad entre los sexos y el acceso al
bienestar social y la justicia social para todos.
Nueva
visión para la economía
El
mundo ha cambiado drásticamente. Ya no vivimos en un mundo deshabitado, con
relativamente pocos seres humanos con sus utensilios. Ahora vivimos en la «era
del Antropoceno», en un mundo colmado, en el cual la actividad humana está
alterando drásticamente sus sistemas ecológicos de subsistencia. Nuestros conceptos
y modelos económicos tradicionales fueron desarrollados en un mundo vacío. Si
queremos crear una prosperidad sostenible, si buscamos «mejorar el bienestar
humano y la equidad social, reduciendo significativamente los riesgos
ambientales y la escasez ecológica», vamos a necesitar una nueva visión de la
economía y su relación con el resto del mundo, una visión que esté mejor
adaptada a las nuevas condiciones que enfrentamos.
Vamos
a necesitar una economía que respete los límites del planeta, que reanude la
dependencia del bienestar humano con las relaciones sociales y la justicia, y
que reconozca que el objetivo final es el bienestar humano real y sostenible,
no sólo el crecimiento del consumo material.
La
nueva visión reconoce que la economía está integrada en una sociedad y cultura
que a su vez están integradas en un sistema ecológico vital, y que la economía
no puede crecer para siempre en este planeta finito.
El
Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon hizo un llamado a los líderes
mundiales para que fomenten la creación de sociedades inclusivas, libres de
discriminación, donde todo el mundo pueda vivir con dignidad y tenga
oportunidades para progresar.
En
el marco del Día Mundial de la Justicia Social, que se celebra cada 20 de
febrero, Ban aseguró que en un momento en que la desigualdad y la exclusión
están en auge, es imprescindible mejorar la inclusión de las personas
marginadas, mediante la promoción de mejores empleos y medidas de protección
social.
La
ONU adoptó, en septiembre de 2015, una nueva agenda de desarrollo que se
plantea como meta eliminar la pobreza antes de 2030 a través de políticas
sociales, económicas y medioambientales integradas.
La
justicia social debe estar en el corazón de todos nuestros esfuerzos globales, recalcó
el Titular de la ONU.
Ban
aseguró que el desarrollo sostenible sólo será posible si cuenta con el
compromiso activo de los gobiernos, los parlamentos, las empresas, los
trabajadores, la sociedad civil y demás agentes del cambio.
El
Secretario General pidió que todos colaboren para crear nuevos caminos para un
futuro mejor para la humanidad.